miércoles, 3 de mayo de 2006

Recuerdos: Querida Abuela

Tengo la costumbre de cambiar de vez en cuando cosas de sitio, supongo que con la esperanza de ir tirando los recuerdos que ya con el tiempo pierden el sentido, la verdad es que me cuesta mucho desprenderme de ellos. Hoy he encontrado una poesía que me recitaba mi abuela cuando yo era pequeña y que anoté en una libreta...... ella murió hace ya más de 30 años y hoy quiero recordarla.



Cuando a tu jardín entre
yo pensé cortar la flor,
más no me culpes traidora
que yo cortada la hallé

Cierto es que contigo hablé
y contigo estuve a solas
otro pájaro a deshoras
a tu flor había picado.

Esas lágrimas que lloras
¿Por qué he de ser yo el culpado?
Una corona yo hice
de perlas y de diamantes
de esmeraldas y de brillantes
para una mujer que quise
un collar también le hice
con un letrero grabado
que decía:
"Desgraciado muero por una mujer
estoy tísico de pena
loco de tanto querer"

De noche me salgo a el patio
a distraer mis sentidos
que los tengo conmovidos
tu querer me está matando

A nadie digo tampoco lo que
a mi me está pasando
las penas me están ahogando
no las puedo resistir
si no consigo tenerte de pena
voy a morir.

4 comentarios:

edelweis-neffertiti dijo...

Cuando era yo pequeña, le preguntaba a mi madre: todas mis amigas tienen abuelos. ¿ Por que yo no?. Notaba que me cambiaba de tema. Cuando tuve edad para entenderlo me lo explicó. Una guerra cruel me los arrebató. El hecho de que personas llenas de odio me quitaran el derecho a esos recuerdos, al leer con que cariño hablas de la tuya, me llena de emoción y ternura ¡¡¡ Y ENVIDIA!! ¿que quieres que le haga?

Bruno dijo...

Yo no conocí a mis abuelos... murieron en Italia durante la 2da guerra mundial... pero cuando leo tus líneas siento que mis abuelas viven en los recuerdos de tu abuela.

Gracias por los recuerdos, Penélope, y por la excelente poesía.

Un beso,

Bruno

Penélope Glamour dijo...

Gracias Edelweis y Bruno por compartir vuestros recuerdos conmigo. Un abrazo.

Julen dijo...

No pierdas esos recuerdos. Valen demasiado.